24 jun. 2013

Mía.

[ADVERTENCIA: Esta entrada tiene contenido erótico suave. Abstenerse sensibles a temas sexuales]
[También se aconseja leerla con esta canción de fondillo: http://www.youtube.com/watch?v=jzGzGvlKZn4]

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Acariciar tus hombros. Besarlos apenas posando los labios en ellos.
Te giras, mirando hacia abajo, tratando de encontrar mis ojos.
Nuestras miradas chocan en un momento de duda por tu parte, pasión por la mía.
Lo puedes ver en el brillo de mis ojos, y te dejas llevar. Me pides de pronto con los tuyos que continúe, aunque yo moriría por escuchar una palabra, un simple "sigue" susurrado por tu garganta.
Eso me encendería como la llama sale de un mechero, aunque tu petición silenciosa también lo consigue.
Bajar mi mano por tu brazo, acariciándolo, acariciándote; hasta llegar a tu mano, un lugar donde posar mis dedos levemente para luego tomar tu barbilla y animarte a girar el rostro, y parte de tu cuerpo, hacia mí.
Besarte, notar tus labios unirse a los míos con lentitud, con temblor en ambos. Corazones acelerados y cuerpos colocándose, el mío empujando con suavidad el tuyo hacia atrás hasta que quedas bajo de mí, tumbada, con los cabellos esparcidos por la almohada, y mirándome con un fuego tembloroso en tus ojos.
Tranquilizarte a base de apenas acariciarte y besarte, para luego volver a emocionarte deslizando mi mano dentro tus ropas, tocando en partes donde nadie te toca.
Oírte suspirar y notar tus manos apoyarse en mi espalda, aferrarse a mi ropa para que dejen de temblar.
Tantear tu cuello con besos tiernos, y con algún que otro mordisco suave. Finalmente, suspiros con voz que salen de ti sin que puedas evitarlo.
Entonces, ser lujuriosa. Colarme entre tus piernas, invadiéndote únicamente con la mano. Mirarte a los ojos mientras consigo que te vayas adaptando a un placer suave. Pero sabes que no quedará así, que seguiré. Sabes que haré que recibas más. Sabes que quiero oírte gemir, sabes que quiero ver cómo te derrites entre mis brazos, y todo gracias a mí.
Te preparo para algo de placer, y luego desnudo tu ser mientras tú desnudas el mío, para después volver a invadirte, esta vez con más fuerza, con menos titubeo, sabiendo que en realidad estás impaciente por más. Que aunque temes todo esto, lo buscas. Que podrías haberme apartado si hubieras querido, pero no lo has hecho porque deseas que siga.
Podría ser mala contigo. Podría apartarme de ti, evitar que me besaras, obligarte a buscarme, obligarte a que me pidas más. Pero no lo hago, más que nada porque no puedo. Ahora mismo, aunque no lo sepas, podrías dominarme, hacerme tuya. Ahora mismo estoy a tu plena disposición, para hacer lo que tú quieras que hagamos. Pero no lo sabes porque te he hecho creer que la que manda aquí, en esta habitación que se desvanece ante nuestra pasión, soy yo.
Entonces, termino de invadirte. Tu cadera se mueve ante tal sensación, frunces el ceño, separas los labios. Pero te observo, paro para ti aunque muera por continuar. Paro para que te acostumbres. Paro y beso de nuevo tu cuello, tus labios, mientras acaricio tu costillar.
Lentamente comienzo a mover aquello que te llena, un movimiento al que sé que te acostumbras por las reacciones de tu cuerpo, por tu rostro cambiante, por tus gemidos suaves.
Me atrevo a terminar de conocerte, a ir un paso más allá, a una cuenta de uno y dos.
Dos para ti, un movimiento de llamada en ambos. Lento al comienzo, in crescendo luego. Primero las yemas de tus dedos se hunden en la piel de mis brazos, y de mi espalda. Tus ojos me miran, y luego se mueven hacia abajo, incrédulos ante lo que ocurre. Me entran ganas de sonreír con chulería, de susurrarte que te acostumbres porque no pararé hasta que tu respiración esté tan agitada que te cueste respirar.
Luego tus uñas se clavan en mi dermis y se deslizan, arañándome, porque yo sigo aumentando tu placer. Tu cuerpo se mueve, en ocasiones. Un espasmo pequeño en la cadera, otro en las rodillas. Tus piernas se estiran para volver a estar luego flexionadas.
Y de pronto un gemido más profundo que el resto, unas contracciones en tu ser, y unos pocos espasmos; me indican, a parte de tu mirada, que has llegado a tu límite. Que no puedes sentir más placer del que estás sintiendo en estos instantes.
Permito que lo sientas, que aprietes mi piel todo lo que necesites, y cuando terminas te doy unos segundos de paz para que asumas lo que te ha ocurrido.
Entonces me miras, y agarras la muñeca que tanto se ha tensado para hacerte sentir tan bien. La empujas hacia atrás un tanto, pero yo sonrío y niego con la cabeza.
Me basta un movimiento para que gimas alto. Dos y tres para que ya no trates de alejarme de ti. Cuatro y cinco para que quieras más. Seis y siete para que termines de ceder y esboces una pequeña sonrisa.
Cien movimientos hasta la siguiente cumbre. Otros cien en la siguiente.
Mil besos y caricias hasta dejar la cabeza apoyada en tu pecho, escuchando tu corazón latir mientras te recuperas, dejándote libre por fin.
Pero insistes en hacerme algo tú a mí. Sabes que no hace falta, pero insistes.
Y yo no me voy a quejar.
Dejo que me hagas.
Dejo que me hagas lo que yo te he hecho.
Dejo que llegues conmigo al límite de la comunicación.
Dejo que me demuestres tu amor de la manera más íntima, tal y como tú me has dejado a mí.
Dejo que me hagas el amor.

2 comentarios:

  1. Oye, esto hace oficial que puedes escribir lo que sea. Una vez leí un libro, "El Deseo Oscuro", que como era de vampiros creí que ese deseo era la sangre y lo consideré seguro; pero me dejó traumadísima. Pero te las arreglaste para no ser pesada con esto, para no dejarte a lo *Oh God Why* xD En fin, me gustó. Aunque no comprendo... ¿son dos chicas, o un chico con pelo largo y una chica? O.o
    -Pao
    Pd: ¡Oh, acabo de ver la canción! Y digo ver porque apenas pude ver cómo se llamaba antes que Youtube me trolleara de nuevo ._. Adoro Muse.

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    Respuestas
    1. Bueno, no sé si puedo escribir lo que sea, pero lo intento ^^
      Y joder, yo también he leído algo de literatura erótica, y bueno... normal xD Pero en general yo trato de hacerla lo más sutil que puedo, lo más literaria, para que no hiera a gente sensible. Además de que, para qué negarlo, me gusta más así (aunque luego si me pongo a hablar de temas sexuales soy una bruta xDDDDD ¡Pero es que en literatura las cosas tienen que ser bonitas, leches! xD)
      Y bueno, son dos chicas :P
      Ah, y la canción... es que me pareció perfecta para esto.
      A mí también me gusta bastante Muse ^^
      ¡Un besote, Pao! Y muchísimas gracias por leer y comentar, como siempre :D

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