22 may. 2013

¡Graduada!

¡ZAS!
Terminó el curso para mí (¡yay!)
Bueno, todavía falta la selectividad, pero lo difícil de verdad, ese horrible Segundo de Bachiller, ha terminado.
Así que en esta entrada voy a hablaros de cómo fue mi graduación.
Antes de nada, deciros que voy a un colegio católico, así que tiene una capilla y cuando hay asuntos importantes - como por ejemplo, el día del fundador del colegio - se hace siempre una misa.
En mi graduación no fue diferente.
Yo no soy católica, ni cristiana. Tengo creencias propias, sigo mi propio camino; pero a pesar de esto, la misa no era una molestia. O eso pensaba yo.
Pero antes de hablaros de la misa, os hablaré de lo que ocurrió antes...

Yo iba tan mona con mi vestido corto, por encima de las rodillas, y una chaqueta cubriendo el torso porque fuera hacía frío. Me depilé bien las piernas, me puse medias de verano y zapato plano para no andar por el colegio cansándome. Unos amigos llegaron para recogerme porque nos llevaba a todos su padre en el coche y hasta que el padre terminó de dar la vuelta a la manzana me congelé viva. ¡Y menos mal que era, y sigue siendo, mayo! Si no, me muero allí mismo por hipotermia.
Cuando llegamos al cole había que colocar varias cosas para picar después de la graduación, así que las fuimos llevando entre todos al gimnasio, donde sería el piscolabis con profesores, amigos, compañeros, familias... Pues cuál es mi sorpresa cuando veo que mis compañeras van todas llevando cosas CON LOS TACONES PUESTOS.

¿Guadafac hacéis, tías?

Temía que se cayeran, pero al mismo tiempo admiraba su capacidad para andar subidas encima de esas máquinas de tropiezos.
Yo, mientras tanto, iba con mi zapato plano, como se puede apreciar en esta foto:

Sí, señor, esa soy yo con uno de las mejores personas que he conocido, Luis.

Tras colocarlo todo, fui a por mis zapatos de tacón, me los puse y fui a la capilla, donde empezó la misa.
El cura resultó ser un tanto... pesado. Una misa que a lo sumo iba a durar una hora, se alargó hasta una hora y media, casi una hora y tres cuartos.
Así que estaban ahí todos los profesores y familias entre: "Eh, cura, ¿de fac ar llu duin?" y "Dremía que sueñecito más rico me está entrando..."


El cura llevaba consigo un micrófono y nos iba preguntando cosas. A mí me preguntó si tenía miedo de ir a la universidad, por ejemplo. Y cuando me senté fue como:

Pero qué puta mierda de pregunta

Lo gracioso fue cuando a unos compañeros les pregunta: "¿Vosotros creéis que sois privilegiados?", porque anteriormente el hombre había estado hablando de la suerte que tenemos de vivir en este país y no sé qué. Y mis compañeros sueltan: "Sí, porque hemos tenido la suerte de recibir una educación cristiana y bla, bla, bla"... Nuevamente: ¿GUADAFAC? ¿Pudiendo hablar de la suerte que tienes por vivir en un país desarrollado en vez de vivir en Etiopía vas y hablas de cristiandad? Conciencia sobre la sociedad everywhere, vaya...

Bravísimo, oiga...

Luego el cura nos puso a todos de pie, a todo el curso, y nos dijo que nos colocáramos alrededor del altar formando un semicírculo. Ahí empezó lo peor, porque estuvimos como cuarenta y cinco minutos de pie. Los pies me dolían, las piernas me picaban, el discurso del cura me importaba muy poco... sólo quería sentarme. Pero no, eso era pedir demasiado. El cura nos sacó a las dos delegadas - la de letras y la de ciencias - y nos pidió que cogiéramos el pan y el vino - vaya, el rito de la eucaristía. Como supongo todos sabréis, a veces el público de la misa tiene que responder cosas, tipo: 
"- El Señor esté con vosotros
- Y con tu espíritu."
Bien, pues yo no me sé prácticamente ninguna de esas respuestas, y durante la consagración del pan y el vino es cuando viene una de las más largas. Yo estaba ahí, sujetando el pan, elevado al igual que el vino, y delante de toda la gente... y sin mover la boca.

Pero muy diga yo, ¿eh? No lo dudéis.

Luego, por fin, el hombre este terminó con la misa y fuimos al salón de actos a graduarnos. Allí un par de profesores leyeron unos discursetes, y también un par de compañeros. Pero lo de los compañeros fue como: 

OMG... qué mal escrito está.

Bueno, tampoco estaba tan mal, el problema fue que se pusieron nerviosos y lo leyeron mal, los pobres. Además se supone que debía ser para emocionarse un poco y al final sólo causó risas. Pero casi que mejor así.
Tras los discursos, pusieron un vídeo con fotos de la gente de la clase, desde pequeños hasta ahora, y oí a alguien sollozar a mis espaldas. Me giré y vi a una muy amiga mía que estudia en otro colegio así:



Después del vídeo, que fue muy bonito, empezaron a llamarnos por nuestros nombres. Yo anteriormente había hablado con una profesora para que ella me pusiera la banda esta que le ponen a los graduados (es que es mi profesora favorita), pero ella me dijo que era complicado porque iba al azar. Aún así, tuve la suerte de que me la pusiera ella, así que la miré como:


Y luego atravesé el escenario malamente con los tacones puestos, porque no sé andar con ellos.


Aquí estoy yo con esa profesora poniéndome la banda:

No es que yo sea muy alta (que también), es que ella es muy bajita.

Tras eso, el resto de mis compañeros fueron subiendo, luego nos sacamos unas fotos y pachín, pachán. Fuimos al piscolabis. Antes de entrar pensé: "Me voy a hinchar a comer empanada, sándwiches, patatas fritas, galletitas... y a beber Coca-cola"


Pero recordé que eso no era muy buena idea porque luego iba a cenar con todos los de mi clase. Aún así, comí bastante, más que nada porque al ver la comida hice esto:


Y no me pude resistir. Algo se apoderó de mí. Instinto de supervivencia, ansia, cansancio, puro hambre... llamadlo como queráis, pero no me pude controlar.
Tras un rato de charleta, salimos para irnos a cenar al restaurante (a todo esto, ya eran como las nueve de la noche), pero por no sé qué movidas al final tardamos un montón. Yo me estaba pelando de frío, así que empecé a hacer cosas como estas para entrar en calor:


Imaginad a una chica en plan elegante, con sus tacones, una chaqueta formal, vestidito... y haciendo esas gilipolleces en medio de la calle. Pero oye, mi calor está por encima de mi ridículo.

Llegamos al restaurante sobre las diez y media y comenzamos a comer. Nos sirvieron unos entrantes estupendos, riquísimos, y luego cada uno se pidió un plato. Yo me pedí una pizza carbonara. Estaba buenísima, pero tras comerme una mitad ya no pude más porque llenaba muchísimo.
Aún así, cuando llegaron los postres, no pude resistirme y me los comí.

Había espacio para el dulce...

Luego ya estuvimos los compañeros de sobremesa, bebiendo lo que quedaba en las jarras de sangría y charlando. Un chico, de pronto, dijo: "Voy a quitarme la chaqueta que tengo calor"; y una compañera le dijo: "Eso no es de protocolo. Los hombres siempre tienen que estar con chaqueta en la mesa".
La tía llevaba todo el día con lo del protocolo. Una compañera había venido con vestido largo en vez de corto como todas, y esta chica dijo: "Eso no es de protocolo. En las graduaciones se lleva vestido corto".
Como yo no soy de callarme las cosas, le dije haciendo juego de palabras y en plan de broma (y disculpadme lo basto):

"Yo me paso el protocolo por el proto"

Toda la mesa me escuchó y se partieron de la risa, pero ella me miró tal que así:


Y aunque yo por fuera estaba así:

"Come sobras, Misora, come sobras..."

Por dentro estaba así:

 
   "¡Juuuuaas!"                                "Bitch, I'm fabulous"

Luego una de mis compañeras me dijo que ole yo por decir eso y nos miramos de esta manera:


Poco después de eso, cada uno se fue a su casa. Yo llegué a la mía a las dos de la madrugada, aproximadamente.
A pesar de la misa interminable y demás, la verdad es que me lo pasé muy bien. Fue muy divertido.
Y bueno, al día siguiente nos dieron las notas. Aprobé todo, por lo que fue genial. Fue rematar la jugada.
Lo malo es que hasta selectividad tengo que asistir a clase, a pesar de que esté todo el temario dado, así que estoy así en el instituto:


Pero bueno, qué se le va a hacer.

En fin, tras esta laaarga entrada, os dejo con unas fotos mías más, para presumir y pecar de orgullo un poquito.
¡Un besote a todos y gracias por haberme acompañado en parte de esta aventura llamada Segundo de Bachiller!




6 comentarios:

  1. Qué guapa misorita!!! Felicidades :) Al parecer te salio todo a pedir de boca. Espero que disfrutases mucho <3

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    1. Pues sí, la verdad es que he tenido mucha suerte - aunque también me he esforzado. No todo es suerte en esta vida xD
      Me lo pasé muy bien, y aunque aquí me haya quejado de alguna que otra cosa, lo cierto es que fue una tarde-noche estupenda ^^
      Y gracias por decir que estoy guapa ^^ Es todo un halago.
      También gracias por leer y comentar :3
      ¡Un beso!

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  2. ¡¡FELICIDADDEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEES!! Madre mía, te has graduado...QUÉ TREMENDO. Jaja, divertido eso del protocolo *LOL* Jaja, que te apuesto que yo hubiera ido a lo Demi Lovato en La La Land...con vestido y All Stars xD
    ¡Anda, mi colegio también es católico! Repito: ¡¡¡FELICIDADES POR GRADUARTE Y DE PASO PASAR EN LIMPIO! *O*
    -Pao

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    1. ¡¡GRACIAAAAAAAAAAAAAAS!! xDDD
      Seeeh, me he graduado. Yo tampoco me lo termino de creer xD Es el fin de una etapa de mi vida y el inicio de otra. ¡Es genial! XD
      Y sí, lo del protocolo fue la risa xDDD
      Seguro que si fueras con vestido y All Stars estarías estupenda y monísima ^^
      Y sigh, qué mal, las dos en colegios católicos... Aunque bueno, al menos me ha servido para aprender cosas de religión, que me llama mucho la atención aunque no sea muy católica xD
      Muchas gracias por tus felicitaciones ^^
      Y también gracias por leer y comentar :DDDD
      ¡Un besazo!

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  3. me he reído mucho con esta entrada...que digo me he partidoo!!felicidadesssssssssss!!que guapaa tú, allí con tu vestido de graduación:)me alegroo muchisiimoooo por ti:D besazos:P

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    1. Me alegro de que te hayas reído, porque lo pretendía ^^
      Muchísimas gracias por felicitarme, y también por leer la entrada y comentarla :D
      La verdad es que sí, iba bastante mona con mi vestido :3 Lo eligió mi madre, aunque me dijo que tenía que verlo antes de comprarlo, y la verdad es que acertó muchísimo porque me encantó.
      ¡Un besote!

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