3 jun. 2013

Novelas románticas juveniles.

Haré esta entrada de una manera original.

PERSONAJES PRINCIPALES:
Alex/Matthew/Simon/John/cualquiernombredechicoquesuenemolón: Es un tipo guapo, alto, fornido, de cabellos rubios algo alborotados que tiene una sonrisa encantadora y unos ojos espectaculares. El muy listo sabe que es guapo, sabe que cualquier chica estará a sus pies. Y como lo sabe, trata a la otra protagonista como le sale del pie. Así pues, es un chico misterioso que guarda algún tipo de secreto que provoca que, aunque se comporte como un auténtico capullo, en el fondo sólo quiera mimos (pero es tan varonil, tan machote, tan fuerte - tan subnormal - que no lo dice directamente, si no que oculta este lado amoroso, sufriendo de manera innecesaria). En ocasiones es romántico, pero normalmente no es más que un molesto grano en el trasero. Hace lo que le sale de las narices, es egoísta y no reconoce su naciente amor por la chica, lo que hace que juegue con ella. Así que básicamente es un cabrito agraciado.



Caroline/Alyssa/Sienna/Elyse/cualquiernombredechicaquesuenemolón: Es una chica guapa pero que se define a sí misma como normal o incluso como fea. Su autoestima, por lo tanto, es baja. Se enamora perdidamente del chico anterior aunque le cueste reconocerlo - porque claro, ¿quién reconocería que se ha enamorado de un perfecto capullo? - y como tiene ese autoestima, deja que él haga con ella prácticamente lo que quiera. En raras ocasiones se atreve a plantarle cara, y cuando lo hace, sale perdiendo porque él le muestra ese lado sensible, que consigue que el corazón de ella se llene de ternura y que, incluso, se sienta mal por algo que ella estaba haciendo bien. Así pues, es una pava enamorada que llora o se siente mal cada dos por tres y a la que, por un motivo desconocido, el chico acaba abriendo su corazón.



El otro chico: Es un amor, normalmente amigo de la infancia de la protagonista. No es tan sumamente guapo como el protagonista, pero tampoco está mal. Más bajo, de ojos normales y cabello castaño. Trata bien a la chica, la conoce, sabe cómo animarla, como ayudarla. Y ella lo sabe también todo sobre él. Son perfectos el uno para el otro, pero como este no es tan guapo ni tiene tanto misterio ni un corazón aparentemente de hielo, la chica se despide de él amigablemente con la mano mientras se va con el otro chico, que, POR SUPUESTO, la va a querer más y la va a tratar mejor (no).



(Y aquí me planteo yo: ¿Qué hace un perfecto capullo abriendo su corazón a una chica insulsa? No tiene sentido, pero sigamos).

PERSONAJES SECUNDARIOS:
Mejor amiga de la protagonista: Normalmente es una chica divertida, espabilada, lista y que intenta aconsejar a amiga lo mejor que puede. También tiene la paciencia de un Santo porque no todo el mundo aguanta constantes quejas y desengaños amorosos por parte de una amiga, y con esto no me refiero a que deberían dejar de ser amigas, si no a que es muy paciente... con el chico - si soy yo la que ve a una maiga mía sufrir así, es que vamos, arde Troya.



Padres de los protagonistas: No importan, porque apenas son mencionados durante el texto. Hay que librarse de ellos. Pueden ser unos capullos, unos tontainas, estar muertos o simplemente meten a sus hijos en internados o les dejan independizarse a los dieciséis porque son ricos - vaya usted a saber. El caso es que no importan un carajo en la historia.

Amigos del protagonista: Inexistentes o, en su defecto, aparecen tan pocas veces y tienen tanta poca relevancia que da igual que aparezcan.

Cabe destacar que todos los personajes son... ¡blancos! (Es decir, caucásicos). ¿Negros, latinos o chinos en literatura romántica juvenil occidental? Naaaaah...


LA HISTORIA:
Simple, fácil, previsible.
Chico capullo conoce a chica tonta que tiene un mejor amigo encantador enamorado de ella. Chica se enamora perdidamente de chico, chico la trata como quiere, chica llora, mejor amigo la consuela y pilla odio al chico, mejor amiga la consuela y le da consejos. Chico tiene una muestra mínima de afecto a chica, la cuel perdona sus pecados y vuelve a estar perdidita por él, quien además dice frases misteriosas que llevan a pensar que tiene algún tipo de secreto. Chica indaga mientras sufre, encuentros amorosos absurdos, la mejor amiga comienza a desaparecer de la historia paulatinamiente, el mejor amigo confiesa su amor y es rechazado. Chico y chica tienen una pelea grande, enorme. Chica vuelve con mejor amigo y hay algo, ALGO, de encuentro amoroso entre ellos; pero chica es tonta y vuelve con chico porque este tiene algún detallito tonto con ella. Chica y chico se besan, chico le cuenta su pasado tortuoso, chica comprende que chico sea un capullo y empiezan a salir juntos.
A partir de ahí pueden pasar tonterías de relleno que en realidad no tendrán importancia alguna en la historia y que al final desembocarán en un pasteloso final feliz.


LA NARRACIÓN:
O bien en tercera persona conociendo únicamente los pensamientos y punto de vista de la chica, o bien en primera persona desde la chica. En ocasiones, en tercera persona conociendo pensamientos y sentimientos del chico y la chica, pero eso casi nunca.


EL TIEMPO:
Época normalmente actual, y el tiempo interno de la propia novela suele ser de un curso escolar.


EL ESPACIO:
Lugares románticos (una cafetería mona, una playa, un ático, una terraza, un parque), habitaciones de adolescentes, instituto...
...................

Y esto es, general, las novelas juveniles románticas.
A veces hay tramas que envuelven a este romanticismo, tramas con magia y cosas así que en realidad no le importan a nadie, porque lo que la gente quiere es lío amoroso. Tramas tan previsibles que se sostienen con estos romances innecesarios también sumamente previsibles.

Por supuesto, hay excepciones. No todos los libros de literatura juvenil son así - a veces el protagonista es castaño y no rubio. No, en serio. No todos son así, pero los que yo he leído sí, y estoy hasta la coronilla.

Espero que nadie lea Sangre sobre el pan sólo por Hunger y Plague, porque me darían ganas de imprimir la novela sólo para tirar los folios por los aires.

Ah, y por cierto, esto es sólo una opinión. Si os gustan las novelas románticas juveniles, me parece fantástico. Para gustos, los colores.

Aún así, creo que hay que renovar un poco la literatura juvenil. Pero de esto ya os hablaré en otra entrada.


3 comentarios:

  1. Pues menos mal que hay veces que el chico es castaño, que si no...
    Estoy completamente de acuerdo contigo, y en las pelis pasa igual que en los libros

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  2. Jaja, see...o al veces el chico tiene los ojos y el pelo negros y parece modelo de chico malo XD Si lo miras de ese modo, es realmente cliché. A mí me gustan las novelas románticas juveniles, pero no las hiper clichés. Me gusta que tengan un poco de trama.
    Y OBVIAMENTE que no leo Sangre Sobre El Pan sólo por Hunger y Plague, o Moses y Rina. La leo porque es simplemente ÉPICA. Además, ¡dos de mis personajes favoritos ni tienen pareja ni intereses amorosos! xD
    -Pao

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  3. ajajjjajaja por dios cuanta verdad !
    pero una lectora inteligente deja esas tramas para las pelis y prefiere leer cosas con mas drama y contenido :3 y obvio, deja esas historias para las pelis mamonas un viernes en la noche en una pijamada junto a cuatro amigas , muchas palomitas y chocolate ajaj
    saludos :D

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