4 oct. 2013

Artefactos - Para la rotura de normas.

- ¿Estás bien? - me pregunta, preocupado.
- ¿Qué haces aquí? - pregunto yo, frunciendo el ceño.
- He venido a ver qué tal estabas - responde, sentándose en mi cama. 
- Pues ya ves que bien. Ahora vete - le digo, poniendo la mano en el pomo de la puerta, dispuesta a abrirla.
- ¿En serio? ¿Vengo aquí saltándome toda la seguridad y ahora quieres que me vaya? - pregunta, enarcando una ceja.
- Es que está prohibido, y no me quiero meter en más problemas - respondo.
- ¿En serio crees que no hay más chicos que visitan a chicas en sus dormitorios? - me pregunta, subiendo la otra ceja con escepticismo.
- Claro que lo creo - respondo, soltando el pomo - Anda que no he oído veces a los de al lado besuqueándose.
- Y no les han pillado, ¿verdad? - me pregunta, y me encojo de hombros - Pues ya está. No va a pasar nada.
Suspiro y me siento a su lado.
- Bueno, pero no tardes mucho en irte - digo, y él asiente dándome a entender que está de acuerdo.
- En realidad vengo a contarte por qué esa chica te ha atacado - confiesa, y no puedo evitar preguntarle:
- ¿Es que no ha sido un ataque de nervios o de locura?
- No - responde - Conozco a esa chica. La conocí cuando los güns llegasteis. Los dos éramos voluntarios en Aceptación, ese grupo sin ánimo de lucro que luchaba por una mejor relación entre ambas especies - asiento, porque conozco ese grupo.
Me ayudaron en su momento para aprender el idioma y para comprender el nuevo mundo en el que vivía. Favorecieron mucho mi integración, consiguiendo que fuera admitida en un centro de estudios, en un empleo a media jornada que me daba el suficiente dinero para pagar mi parte en un piso de estudiantes. Fueron buenos momentos.
- Bien, pues nos enamoramos - dice, y veo en su mirada cómo recuerda, cómo se llena de cierta melancolía pero a la vez cierta felicidad por los momentos vividos - En apenas dos meses tras conocernos ya estábamos saliendo. Hacíamos buena pareja, todo el mundo lo decía. Y nos llevábamos mejor que bien. Éramos... - agacha la cabeza, oscureciendo sus ojos, buscando la palabra - Éramos perfectos.
>>Pero todo cambió cuando las revueltas, tanto humanas como güns, comenzaron. Una noche hubo una muy grande en nuestra ciudad. Sus padres fueron asesinados a manos de güns, al igual que los míos, esa noche. Si nos salvamos fue de puro milagro. Estábamos fuera de casa, en la periferia.
>>Ahora eso no importa. Nos unimos, junto con algunos amigos, nos apoyamos los unos en los otros hasta que se formaron las tres facciones actuales, y nos alistamos a ésta los que quedamos. Fue justo antes de alistarnos cuando cortamos. La situación entre nosotros se había vuelto insostenible. Ella estaba hundida e iracunda por la injusta muerte de su familia, y aunque yo intentaba ayudarla, al estar tan irascible acabábamos discutiendo.
>>Ella, a pesar de estar aquí, guarda cierto resentimiento hacia los güns. Y siempre fue un tanto posesiva, quizá uno de sus mayores defectos. Por eso, como tú y yo hemos estado intimando, y ella ha podido verlo, te ha atacado hoy. Y se ha excedido. Se le debe haber juntado todo.
Trago saliva, entendiendo. No le guardo rencor a la chica. Obviamente sí estoy enfadada con ella, pero ahora un poco menos al haberme explicado Ludwig esto. Puedo entender un poco mejor cómo piensa, lo que ha debido pasarle por la cabeza. Aunque eso no quita que esté loca, o algo.
- Vendrá a disculparse - dice él - Te lo aseguro. No se sentirá bien cuando piense lo que te ha hecho.
- La perdonaré, se disculpe o no.
- Eres una buena persona - me dice Ludwig, sonriéndome un poco - No deberías entrenarte para Artefacto. Deberías ser Representante.
- El mundo de los Representantes es retorcido y complejo. El de los soldados, en realidad, es más inocente - contesto, acordándome de Joana, que estudia para Representante.
- ¿Y tú eres inocente? - me pregunta él, quizá con cierta sorna.
- Menos de lo que parezco - respondo, y al instante añado - ¿Y tú?
- A pesar de todo lo que he hecho, creo que sigo siéndolo. Aunque a veces me gustaría serlo menos, ser más insensible, dejar de sufrir tanto - me explica, mirando a la pared con cierta tristeza.
- Todos sufrimos - digo, intentarlo animarle, y miro la mano que toqué el otro día, ahora apoyada en sus piernas.
- Pero no al mismo nivel - responde, girándose un poco hacia mí.
Levanto la vista y le encuentro mirándome a los ojos. Yo miro a los suyos, tan verdes. Y también me fijo en su rostro. No es especialmente guapo, y tiene la nariz un tanto puntiaguda. Pero no está mal, es agradable de ver. Incluso un tanto atractivo.
Pestañeo y aparto la mirada. No puede atraerme, y menos gustarme, un humano. No está muy bien visto, siquiera aquí en Amalgama. Muchos dicen que al ser una relación interespecies sería como si alguien se enamorase de una vaca, aunque yo no entiendo ese razonamiento. Una vaca no es un animal racional, pero los humanos y los güns si lo somos, y eso nos hace muy parecidos. Incluso nuestros cuerpos son muy parecidos, y nuestro ADN. Sabemos, o se supone que sabemos, lo que hacemos. Somos, al fin y al cabo, iguales. El amor entre nosotros debería estar aceptado.
De pronto siento sus dedos acariciando mi brazo izquierdo en una caricia tan suave y agradable que me eriza la piel. Vuelvo a mirarle, ahora notando su mano posarse sobre la mía.
Mueve un poco la cabeza hacia mí, y yo hago lo mismo. Hay una parte de mí que me pide casi a gritos que no lo haga, que no es algo socialmente aceptado, pero la otra parte, la que desea un contacto más intenso, puede con ella, más que nada porque es ayudada por otra parte más, una parte de mí que se siente sola y ansía cualquier tipo de contacto.
Lentamente, titubeando, nos vamos acercando el uno al otro. Siento cómo mi corazón se acelera, y también una sensación agradable en el estómago, una leve presión, un pequeño torb
ellino donde juraría que se mueven mis emociones.
Estamos ya cerca. Las puntas de nuestras narices se rozan cuando ladeamos las cabezas. Nos da tiempo a mirarnos un segundo a los ojos, y un segundo hacia abajo antes de sentir por fin los labios del otro. Una leve y caliente presión que va seguida de atraparnos el uno al otro, de abrir la boca y sentirnos.
Nos besamos al principio con cierta timidez, pero cuando los nervios pasan y nos sentimos más cómodos, más confiados, vamos un poco más allá. Abrimos más las bocas, explorando, sintiendo más. Uniéndonos más.
Siento sus labios, tan suaves y blandos en comparación con los de cualquier güns, pero igualmente agradables. Y la humedad de una lengua más ágil que la mía.
Subo las manos a su rostro, agarrándolo. Es una sensación tan agradable que no quiero que pare jamás. Quiero besarle durante horas hasta tener los labios tan hinchados que duelan.
Él pasa sus manos por mi cintura, bajando hasta mis caderas, y las empuja un tanto hacia atrás.
Comienzo a recostarme. No me importa. Quiero esto, quiero llegar a donde tengamos que llegar.
Él me sigue, sin dejar de besarme. Separo las piernas para dejarle espacio y él no duda un segundo en apoyar su cadera entre ellas.
Hoy, por tercera vez, algo me quema. Pero esta vez es algo agradable. El calor de la pasión, los instintos  y hormonas que ordenan a mi cuerpo calentarse y hacer que pierda la cordura y deje de lado las reglas sociales. Quiero seguir con esto, quiero sentir placer después de haber sentido tanto dolor, quiero el calor de otro cuerpo al lado del mío.
De pronto él se separa de mí. Me mira con deseo, pero a la vez con dudas e incluso con cierta melancolía. Me coloca un mechón de pelo y luego me pregunta si quiero seguir con esto, si sé que no está bien visto.
A modo de respuesta me incorporo un poco y le vuelvo a besar.
................................................................................................................................................................
Bueno, pues aquí estamos una vez más...
Las cosas se han puesto calentitas al final, aunque también románticas.
Aviso que en el siguiente capítulo, o parte, o lo que sea; el tono subirá aún más xD Aunque ya pondré la advertencia arriba y una pequeña indicación por si queréis saltaros esa parte.
PERO NO NOS CENTREMOS EN ESO (o sí, como queráis, a mí me da igual. Soy una persona abierta en todos los temas, sin tapujos xD).
Lo importante de esto, a parte de la creciente relación entre Ludwig e Yleendra, es la historia del primero y la humana que atacó a nuestra güns, ¿vale? xD
Por cierto, me gustaría hacemos una pregunta: ¿Cómo imagináis a Yleendra físicamente? 
Podéis responderla o no, es vuestra elección :) Pero me gustaría saber cómo es en vuestra mente, para ver si tenemos una imagen parecida.
¡Interacción autor-lector! 
Y eso.
Gracias a Cgm y Pao D'Cid por haber comentado el capítulo anterior. ¡Sois geniales las dos! :D
Por cierto, Cgm, recibí el e-mail que me mandaste. Seguramente me ponga con ello este fin de semana :) 
Ale, dicho todo esto, nos leemos en la siguiente entrada, sea la que sea.
¡Abrazos!

4 comentarios:

  1. AWWWWWWWWWWWWWWWW *U* Qué lindos, de ilegales xD (?
    Pero vale. Comprendo a la tipa esa, pero igual es sicótica. Se pasó SE PASÓ.
    Con lo de cómo imagino a Yleendra... con un aspecto altamente humano xD Con el cuerpo de Blasphemy, pelo largo y liso, piel... bueno, esto es loco, ya que hoy mismo la imaginé con piel verdosa (? ¿Será porque es extraterrestre...? En fin... no tengo una imagen fija ya que no sé muy bien cómo se ven los guns xD
    -Pao

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente ilegales. Si es que... son unos malotes xDDD Y seh, desde luego que se pasó. Pero en fin, nadie hace las cosas porque sí... creo o_O
      Bueno, tampoco es que los haya descrito mucho. He dicho que tienen tres dedos en las manos, que caminan con las puntas de los pies por su anatomía, que sus pieles con de colores diversos y que tienen marcas en ellas... en fin, tu Yleendra se parece a mi Yleendra xD Sólo que la tuya es verdosa y la mía, amarillenta xD
      En fin, muchas gracias por leer y comentar, Pao ^^ Eres estupenda :3
      ¡Un besote!

      Eliminar
  2. Great capítulo!!! Bueno, como dice Pao, eso no hace menos mala a la tipa esa, si hace un poco más fácil entender el motivo de su ataque.
    Respecto a lo de Yleendra... la verdad es que no tengo ni la más remota idea de cómo describírtela, la imagen está ahí, pero no creo que quiera salir.

    C
    G
    M

    PD: Has revisado el correo últimamente??? ;P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego que no la hace menos mala, pero como le he dicho a Pao, nadie hace las cosas porque sí... CREO xD
      Bueno, al menos sé que tienes su imagen en la cabeza, aunque no me la describas :P
      Respecto al correo, la misma pregunta podría hacértela yo a ti ;)
      ¡Ahí queda eso!
      Muchas gracias por leer y comentar ^^
      ¡Beeeeesazos!

      Eliminar

¡Eh! ¡Ten cuidado conmigo! ¡Tengo una pierna! ¡Y puedo atacarte con ella en caso de no ser respetuoso en tu comentario! Así que vete con ojo...