30 ene. 2014

Treinta de Enero - Aguanta.

Si ayer pudiera haber ido a abrazarte... habría estado ahí para ti toda la noche si hubiera sido necesario. Hablando contigo, haciéndote sentir mejor, comiendo algo dulce. Habría besado las heridas que tú misma te haces, te habría estrechado contra mí al llorar, te habría repetido mil veces que eres preciosa, que tu vida vale demasiado, que tienes mucho por vivir. Te habría dicho que te aprecio, que te quiero, que quiero verte sonreír y ser feliz. Y finalmente, habría caído dormida contigo, pero después que tu; acariciándote el pelo y apretando tu mano.
Así que aguanta un poco más, aunque sea por la tipa pesada que te da la brasa por Internet. Todo mejorará, te lo prometo.

4 comentarios:

  1. Awwwww... qué precioso relato *W* Me encantó, bellísimo.
    -Pao

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    1. Si supieras la historia que hay detrás... pero bueno, supongo que de cosas malas se pueden sacar cosas buenas.

      Me alegro de que te gustara, sin embargo. Muchas gracias por tu comentario, Pao :) Y por leer.
      ¡Un besote!

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  2. No llores Carla! No llores! No...! (Buaaaaah! da mucha penita y es supercuqui! No... debo... llorar... No... dije... que... no... iba... a... ... ... Buaaaaaaaaaaaaaah!)

    C
    G
    M

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    1. No llores, Carla. ¡No llores! ¡Tú puedes!
      Pero bueno, si quieres llorar no pasa nada xD Que llorar de hecho es bastante sano xD
      Bueno, me alegro de que te gustara ^^
      ¡Un abrazo para ti! Y también unas palmaditas en el hombro para que se te pase el llanto :P
      Ah, y gracias por leer y comentar ^^

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