26 ene. 2014

Veintiséis de Enero - Jóvenes del primer mundo.

El otro día hablaba con un amigo. "Todos mis amigos tienen algún tipo de trastorno mental o sufrieron acoso escolar", me dijo, y le creí sin plantearme un segundo que quizá exageraba. Le creí porque a mucha gente que conozco le pasa lo mismo. Cierto es que a otra gente no, pero puedo observar a mi alrededor una falta de paz interior, de estabilidad mental - me incluyo, o incluía, no lo sé.
Esto no quiere decir que mis amigos o mis conocidos sean locos desquiciados. Son gente normal y corriente, gente divertida y agradable con cosas que ofrecer al mundo; y aún así muchos no están lo que se podría decir "bien".
Vivo rodeada de deprimidos, de gente con déficit de atención, de hiperactivos, de marginados durante su infancia u adolescencia, de sufridores de ansiedad, incluso conozco a algún abusado sexualmente, lo cual obviamente deja traumas. En general, vivo rodeada de gente traumatizada por unas cosas u otras, o que sufre alguna enfermedad mental.
Y mi pregunta es: ¿por qué? ¿Cuál es el motivo de tanta tristeza y sufrimiento? Cada uno tendrá los suyos, pero no pregunto por eso, pregunto el motivo general. ¿Cómo puede ser que gente del primer mundo lo pase tan mal? Todos nosotros vivimos en familias con economía estable, tenemos padres que nos quieren, hemos recibido una buena educación, nos hemos rodeado de amigos con los que reír y en los que apoyarnos para llorar, tenemos talentos diferentes que nos hacen únicos, incluso algunos tenemos parejas que nos necesitan y a quienes necesitamos. Hemos crecido en países sin guerra, en tiempos de bonanza, vivimos en un mundo libre donde puedes llegar a ser lo que quieras sin prácticamente ningún impedimento, venimos de familias que respetan nuestras opiniones y opciones. Y aún así, crecemos para llegar a una juventud llena de sufrimiento, y no sólo eso, si no en infancias plagadas de infelicidad.
¿Cuál es el problema? ¿Acaso se nos prometen cosas a las que no podemos llegar? ¿Se nos promete un futuro esplendoroso a través de películas, series, revistas, palabras de conocidos; y luego al ver la realidad nos hundimos? ¿Se nos cría en tanta bondad que el choque con la maldad es tan traumático que nos hace crecer en tristeza? ¿Crecemos con la idea de que somos importantes y al descubrir que no somos más que motas de polvo en el universo no podemos soportarlo y comenzamos a odiarlo todo? 
Por supuesto, sigo hablando de los motivos generales. De los de la "sociedad", no de los personales. Es algo que simplemente no comprendo. No entiendo cómo hay tanto joven que, en lugar de comenzar a alzar el vuelo para despegar, mirando al futuro como algo brillante; ve su futuro, o el mundo, tan negro que comienza a destrozar sus propias alas. No entiendo cómo en un mundo supuestamente lleno de oportunidades nosotros sólo vemos muros que nos impiden avanzar.
¿Qué son esos muros? Se les podrían poner nombres: "sociedad", "miedo", "traumas", "autoestima", "promesas incumplidas", "complacer", "falsas creencias"... y luego otros, dependiendo de la historia de cada persona.
Pero, ¿de dónde surgen? ¿Surgen de la actual crisis que ha hecho que nuestro mundo "perfecto" se tambalee y se vuelva oscuro? ¿O acaso ese mundo jamás fue perfecto? ¿Acaso el primer mundo no es el mejor? ¿No estamos por encima de los países subdesarrollados o en vías de desarrollo? ¿No se supone que deberíamos ser felices? ¿Por qué no lo somos? ¿Por qué nos hundimos cuando hay gente que mataría por estar en nuestra piel? 
Mi respuesta a todo esto, a todo lo escrito, es que se nos hace creer cosas que no son. Nos hacen creer en, digamos, Papá Noel cuando no existe, y cuando vemos que no existe, todo nuestro mundo y todo lo que habíamos construido en base a él se derrumba, se hace añicos, y acabamos sin esperanza, sin saber qué hacer ante un mundo tan cruento en ocasiones, ante un mundo tan complicado. No aceptamos lo que somos, ni lo que nos rodea. Buscamos la perfección en todo cuando no existe. Buscamos la felicidad en lugares erróneos.
Y al final así acabamos. Algunos yendo al psicólogo, otros saliendo solos de lo suyo, y otros sufriéndolo día a día sin saber qué hacer. Acabamos afirmando que la mayoría de nuestros amigos tienen algún tipo de trastorno mental, y lo decimos sin titubear, sabiendo, además, que la persona a la que se lo decimos lo creerá porque seguro que le pasa parecido.

4 comentarios:

  1. Es que nos dan, desde pequeños, un ideal. Algo a lo que tenemos que aspirar, algo perfecto, algo imposible, y vamos construyendo nuestras vidas alrededor de él, y cuando vemos que no es real... se desploma.
    -Pao

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente. Creo que muchas veces se debería ser más realista con los niños y adolescentes. Hay que animarles con sus sueños aunque sean complicados, pero a la vez, hay que explicarles que es complicado. Y hay que hacerles ver que para conseguir cualquier cosa hay que esforzarse, en mayor o menor medida. Hay cosas más sencillas y otras más difíciles, pero para todo hay que esforzarse aunque sea mínimamente.
      En fin, que tienes razón.
      ¡Un besote, Pao! Y gracias por comentar y leer ^^

      Eliminar
  2. Los estereotipos que nos quierenbhacer seguir son el problema, no son alcanzables, por lo que no encajamos en ellos, y nos deprimimos buscando qué tenemos mal (hablo en general, yo me rijo por otra frase: "Prefiero ser un mal defecto a una mala copia")

    C
    G
    M

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buena esa frase, la verdad.
      Pues sí, creo que ese es otro de los problemas. Que se espera que todos alcancemos algo que, en realidad, pocos pueden conseguir. Aspiramos a ser un imposible y al final pasa lo que pasa: mucha frustración y sufrimiento porque querer ser lo que no somos o lo que no podemos ser.
      En fin, vaya mundillo a veces en el que vivimos.
      Muchas gracias por leer y comentar, estupenda.
      ¡Un abrazo para ti!

      Eliminar

¡Eh! ¡Ten cuidado conmigo! ¡Tengo una pierna! ¡Y puedo atacarte con ella en caso de no ser respetuoso en tu comentario! Así que vete con ojo...