18 mar. 2014

[Intoxicados 16] - Ligando.

Saya ha venido conmigo a la discoteca para intolerantes, pero no parece pasarlo demasiado bien. Está ahí, con una copa entre las manos, cerca de la barra, dando vueltas a su contenido con un suave movimiento de muñeca. Yo no estoy muy lejos de ella, pero aún así me dedico a bailar malamente en la pista de baile, a mi bola. Esta vez no hay ninguna chica conmigo. Siquiera Saya, a la cual he intentado sacar a bailar, pero no ha querido. Dice que suficientes bailes se hace en casa practicando los pasos que tiene que aprenderse.
De pronto la chica de pelo rosa de hace unas semanas aparece frente a mí, bailando como el resto de la gente por aquí, y me dice acercándose a mi oído:
- No te perdono lo de la otra vez. 
Me dice esto, en realidad, casi a gritos, pero la música está tan alta que me cuesta oírla. Después se aleja de mí y sigue bailando, esta vez cambiando a movimientos más seductores. Tengo que forzar el oído y leer un poco sus labios para entender lo siguiente que me dice:
- Pero siempre puedes arreglarlo hoy.
Me río un poco ante su descaro, me resulta divertido, y ella me guiña un ojo. Levanto el dedo para indicarle que espere un segundo y me acerco a la barra, donde me pongo al lado de Saya.
- ¿Cansado de bailar? - me pregunta, también casi gritando.
- No, pero... ¿ves a esa chica de pelo rosa? - digo, señalándola sutilmente - Está intentando ligar conmigo. Es con la que casi me acuesto el otro día.
- Pues ve a por ella, ¿no? - pregunta Saya, y luego me da un empujoncito hacia la pista de baile, como animándome.
- Estoy confuso - le confieso - La chica me atrae, pero tú...
Me quedo mirando sus ojos oscuros mientras le da un trago a su copa. Veo cómo eleva las cejas, cómo su cara es iluminada por las distintas luces, cómo es capaz de interrogarme con la mirada. 
- ¿Yo qué? - pregunta, esbozando una media sonrisa un tanto coqueta.
- Tú me gustas, Saya - confieso, una vez más - Y es extraño para mí ligar con una chica que sólo me atrae físicamente cuando contigo llegaría a más que a un polvo de una noche. Además, sé que yo a ti también te gusto - explico, y sus ojos se llenan de luz.
- Pues... - dice ella, y luego añade más bajo - Pues liga conmigo. 
- ¿Qué? - pregunto, confuso - Si... si ya te gusto - digo.
- Da igual. Haz como si no. Imagina que no nos conocemos, que te atraigo, que quieres que sea la chica que pase contigo la noche - me explica, mirando su copa - Y veremos si lo consigues - añade después, lanzándome una mirada picarona.
Me río y vuelvo a la pista de baile, donde le digo a la chica de pelo rosa que la chica de la barra es mi novia, mintiéndola para que se vaya a cazar a otra parte. Ella me dice que no tendré una tercera oportunidad, que en realidad lo único que tengo atrayente es mi pelo rubio, y que mis ojos son muy raros; pero me encojo de hombros y vuelvo con Saya, pero haciendo como si no fuera a su lado. Simplemente, antes de acercarme a la barra, le lanzo una mirada rápida.
Le pido al camarero un cóctel y me lo acerca minutos después. Agradecería un taburete, pero no hay, aunque Saya esté sentada en uno. 
- ¿Por qué no bailas? - le pregunto, de pronto.
- ¿Perdón? - dice ella, mirándome como se mira a un desconocido, y vuelve a mostrarme lo buena actriz que es.
- Que por qué no bailas - repito, y ella sonríe amablemente antes de responder:
- No me va mucho - contesta.
- ¿Y qué te va?
- Me va más el cine, por ejemplo.
- Vale, entonces deja que te pregunte... ¿qué hace una chica como tú en un sitio como éste? - esbozo una media sonrisa, y ella se ríe.
- Experimentar - me responde, para después dar un trago a su copa.
- ¿Y te está gustando? 
- No mucho, la verdad. Apenas puedo hablar contigo - me contesta con sinceridad.
- Bueno, siempre podemos... ir a un sitio más tranquilo - comento, y hago un movimiento exagerado con las cejas para que sepa que lo digo de broma.
Se ríe y luego se presenta, haciendo totalmente como si no la conociera. Hablamos sin parar durante casi una hora, tranquilamente, bebiendo, bromeando, riendo. Conociéndonos un poco más. Me entero de que su color favorito es el verde olivo, que le gustan mucho las faldas pero que prefiere no usarlas porque le resultan incómodas, que tiene un hermano mayor, que ha tenido un sólo novio en su vida, que el resto han sido rollos, y que su primer beso fue horrible.
- En serio - dice, riéndose - fue espantoso.
- ¿Por qué? - pregunto, sonriendo como un idiota al ver su ataque de risa.
- Porque era también el primer beso del chico, y no sé qué paso, pero nos babeamos mucho el uno al otro - dice, y vuelve a estallar en risas - Me dio asco y pasé un tiempo pensando que no volvería a besar a nadie jamás.
- ¿Y has vuelto a besar a alguien? - pregunto, enarcando una ceja, haciendo como si no tuviera idea de los besos que nos hemos dado.
- Claro - responde, calmándose - A varios.
- ¿Y por qué no estoy yo en esa lista? - pregunto, lanzándome.
- No lo sé, ¿quieres estar? - me pregunta ella, esbozando una media sonrisa. 
- Claro que quiero - digo.
Apoyo las manos en los bordes del taburete en el que está sentada, quedando mi cabeza a la altura de la suya, a escasos centímetros mis labios de los suyos. Me mira mientras deja su copa ya casi vacía en la barra, y sus ojos se entrecierran sensualmente.
Entonces me acerco a su oído y le digo:
- De hecho, quiero estar en la lista de chicos con los que te has acostado.
Paso mis labios suavemente por el borde de su oreja hasta llegar debajo del lóbulo, donde dejo caer un beso, y luego otro en la curva de la mandíbula. Entonces me muevo hasta llegar a sus labios, dejándolos a una distancia mínima de los míos, esperando a que ella me bese, pero no lo hace. Incluso, puedo ver que esboza una sonrisa juguetona. 
Muevo la cabeza para besarla yo, pero se aparta muy suavemente, dejando la misma distancia que antes. Hace que tenga que perseguir sus labios hasta que ella quiere que besarse conmigo, momento en el que pasa una mano hacia mi nuca, acariciando y erizando mi piel, y me atrae hacia sí. 
Nuestros labios y lenguas se mecen, se acarician y bailan durante largos minutos que consiguen acallar el ruido de la discoteca. Sólo puedo pensar en el calor de su boca, en una humedad que me hace pensar en otra, en recorrer su piel con mis manos, en estar con ella en mi cuarto y darle placer hasta que no pueda más, en notar los estremecimientos de su cuerpo y oír su voz como jamás la he oído.
Nos separamos un segundo y le digo, rompiendo nuestro juego de ser desconocidos:
- Saya, no sé si cuando lleguemos a casa podré aguantarme todas las ganas que me estoy aguantando ahora.
Ella se ríe suavemente y responde:
- Has entrado en la primera lista, ¿no vas a entrar en la segunda? 
- Si yo te contara dónde quiero entrar... - respondo, ya sin controlar bien lo que digo.
***
Nos quitamos las máscaras de gas en cuanto llegamos a casa, y nos miramos durante unos segundos para después lanzarnos a los labios del otro. Nuestros cuerpos parecen clamar el del otro con una pasión surgida de lo más profundo de nuestros instintos.
Ella se separa de mí, de pronto, y me hace un signo con la mano para que la siga. Se quita la camiseta según subimos las escaleras, estando yo a su espalda, y no dudo en hacer lo mismo, tirándola por ahí.
Llegamos a mi cuarto, y no tarda un segundo en tumbarse sobre mi futón y volver a hacer el mismo gesto que antes. Me coloco encima de ella, apoyando la cadera entre sus piernas, y directamente llevo mi dientes a su cuello, y una mis manos a uno de sus pechos, el cual toco por encima del sujetador.
Ella suspira de placer y baja las manos a mi cinturón, desabrochándolo.
Es cuando bajo la mano por su vientre, metiéndola por dentro de sus pantalones, cuando veo en sus ojos cierta inseguridad, y me agarra la muñeca con su mano derecha.
- Yo... - dice - hace tiempo que no...
Pasa de mirar hacia abajo a mirarme a mí, y de pronto veo un lado de Saya que no había visto: el lado inseguro y nervioso. Me sorprendo al verla así, de pronto, temerosa ante algo que ya ha hecho. Y también me fijo en lo preciosa que es.
Saco lo poco que había metido de mano y apoyo sendos antebrazos a los lados de su cabeza.
- Eh, Kiyoshi, no hace falta que pares, quiero hacer esto - dice, mientras acaricio suavemente mi nariz con la suya.
- Y yo, Saya - respondo - Pero no así.
- ¿Así? - pregunta ella, confusa.
- Sí, así. Como si fuera un polvo de una noche. Como si fueras una desconocida más con la que simplemente quiero sexo. No - le explico, alejándome un poco y mirándola a los ojos.
- ¿Entonces?
- Si tengo que tener una primera vez contigo, que sea haciéndote el amor y no echándote un polvo - respondo, y ella esboza una sonrisa tímida.
- Para eso, entonces, tendrás que hacer lo que has hecho hoy en la discoteca - me responde, acariciándome - Tendrás que ligar conmigo, pero de otra manera. Tendrás que buscar que te quiera lo suficiente como para llegar a un encuentro tan íntimo, a una muestra de amor tan grande como esa.
Sonrío y contesto:
- Saya, si te soy sincero, lo que más deseo actualmente es que nos enamoremos, ser tu novio para cuando volvamos a clase, y poder besarte a escondidas en los pasillos cuando no haya nadie - le confieso, y me quito de encima.
Ella se incorpora, quedándose sentada mirando a la oscuridad, y yo observo su espalda iluminada por la luna. Pienso en lo fácil que sería desabrochar su sujetador y ver la belleza de su torso en su máximo esplendor, pero ella se levanta y se va.
Aprovecho para ponerme algo de pijama, y cuando estoy en el futón ya metido pensando que dormirá en su cuarto, oigo sus pasos por el pasillo, y luego sus pasos en mi habitación. Se tumba a mi lado y entrelaza sus piernas con las mías, para después darme un beso en la frente, cerrar los ojos e intentar dormir.
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Bueno ale. Esta vez todo a tiempo.
JO, ME ESTOY RETRASANDO MUCHO CON LOS COMENTARIOS T^T No os termino de responder nunca a todos los atrasados que tengo D: Estoy teniendo unas semanas ocupadas, y estoy que no paro, pero igualmente... no está bien esto, ¿eh? No está bien.
Sin embargo, sabéis que yo los leo y lo aprecio mucho u_u Tengo unos lectores estupendos de los que no me puedo quejar PARA NADA. De verdad. Sois todos puro amor. Os tengo muchísimo cariño.
En fin, ya dejo de ponerme moñas :'D
Eno, el tono ha vuelto a subir, para luego bajar (y esto podría ser una metáfora de otra cosa), y lo seguirá haciendo en varios capítulos, PERO YA LO IRÉIS LEYENDO.
En fin, no tengo mucho que comentar. No ido en mi vida a una discoteca, ¿sabéis? Me lo he tenido que inventar todo xDDD Una vez fui a algo parecido... una especie de discoteca-pub-mezcla extraña... y fue horrible. Tenía a una amiga, al lado, GRITANDO y no la oía de lo alta que estaba la música... y lo peor es que era música horrible xD Nada, nada, puta mierda. Ya os contaré esa noche, quizá, en una entrada al estilo Pao xD
Bueno, muchas gracias a Cgm y Pao Del Cid por haber leído y comentado el cap anterior. ¡Sois estupendas! ^^ 
También gracias a todos los demás que leéis y que no comentáis o que comentáis menos frecuentemente, como Dolores Enima Neag y algunos anónimos.
Muchos besos para todos, espero que os haya gustado este capítulo ^^
¡Nos leemos!

4 comentarios:

  1. ¡AHHHH! ¡OMG, como dices tu! *O* Ni siquiera sé sobre qué fangirlear primero, de lo asgasvgakdahejdje que está xD ASÍ QUE IRÉ POR ORDEN :D Primero he de decir y declarar que la chica del pelo rosa no me agrada :| Y no es por amor al Siyoshi, es que cheesecake, ¡con ofrecerse una vez basta! -.-' Agh. Y ADFAJAAHRJDBD KIYOSHI ES TAN ADORABLE AVEAJRWAMHSH Y SAYAAAAA AMÉ ESO DE QUE HICIERAN COMO SI NO SE CONOCIERAN FUE HERMOSO Y AAAAAHHHHH SON DEMASIADO ADORABLEA *suspiro de adicta al romance*
    AMO TUS NOVELAS, MISORA, Y AUNQUE QUIZÁ LO HA DICHO ANTES LO REPETIRÉ 163182718104839202827494892 VECES AL CUBO/INFINITO.
    SON DEMASIADO ÉPICAS *puke rainbows*
    -Pao

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    1. PD: Yo tampoco he ido a una discoteca, aunque eso es de esperar ya que no entro ni con identificación falsa xD

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    2. PD2: Eso es, pequeña padawan (? si escribir una entrada sobre eso quieres hacerlo a mi estilo debes (?
      PD3: FOLLOW DA MÁSTAH (?
      PD4: MUAHAHAHAHA, mi estilo invadirá tu blog >:D
      PD5: MUAHAHAHAHA, HE DEJADO MÁS DE UN COMENTARIO SOLO PORQUE TENGO GANAS.
      SOY MALVADA.
      MUAHAHAHAHAHA.
      -Pao
      PPD: Las risas malvadas son épicas.

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  2. Sube de tono, vuelve a bajar... también hará loopings??? porque me recuerda a una montaña rusa.
    Joder, tio, a la pelirrosa le ha dado fuerte eh?
    Tú no podrás quejarte de nosotras, pero crees que nosotras podemos quejarnos de ti??? (no me atrevo, que lo mismo te echo mal de ojo sin querer y dejas de escribir así de bien y eso es algo que NO puede pasar; jamás de los jamases. Si te preguntas por el mal de ojo sólo te digo que tengo unos poderes raros que no controlo porque no me enviaron la carta de Hogwarts; hablando de Harry Potter, si alguna vez conoces a J.K.Rowling POR FAVOR que te firme un autógrafo para mí, te lo pido de rodillas.)
    Eeeeeh... ya no sé de qué hablaba... no soy normal, ni un poquitito de nada...
    Bueno, resumiendo, un capítulo fantastique (así, en francés, que suena más chic... de verdad que estoy fatal del coco, MUY fatal del coco)
    Y... bueno, yo iba a preguntarte algo pero se me ha olvidado (ole yo)... Ah, sí: No sé si me has respondido porque no lo he mirado, ahora lo miraré, pero qué libro ayudarás a traducir y de quién es??? (mira que si me lo he leído (suelo leer bastante en inglés) y está mal tradicido me enfadaré contigo!!!)
    En fin, después de escribirte medio Quijote, creo que casi mejor me callo... seh, casi que sí
    Un abrazo

    C
    G
    M

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