8 sept. 2015

The tricky one

Trik tiene las pestañas más bonitas del universo. Su mirada atrapa como ninguna. No necesita rímel, lápiz de ojos o sombra para hacer más hermosos sus ojos. Cuando encuentra a alguien que le interesa, sólo tiene sentarse en frente y observarle hasta que el incauto, el ignorante de esa ocasión, levante la vista. Ahí, justo en ese instante, lo atrapa.
La muchacha que hay frente ella se encuentra en sus redes. Cada día lucha para liberarse, pero tiene la sensación de que fracasa justo cuando cree que va a lograrlo. En esos momentos, Trik se acerca a ella un rato. Aprovecha la debilidad de la esperanza para tomar con cariño sus manos y hacer que toque un instante sus pestañas mientras le susurra esas cosas que le asustan, le preocupan, todo aquello que se atasca en sus neuronas como pelos débiles bajo la piel. 
La chica pierde la cordura un instante, sólo un instante, pero es suficiente. Se pierde a sí misma y termina el trabajo que Trik comenzó. En su cabeza bailan las preocupaciones, inseguridades, miedos, aquello que pasó la semana pasada, eso que le dijo su madre, qué tal se encontrará su mejor amiga, venga, una más y basta, otra y paro. Ésta duele, ésta es demasiado larga, ésta es muy gruesa, ésta no ha salido de raíz y se ha cortado.
Para cuando sale del segundo, se da cuenta de que ha sido más largo de lo que imaginaba. Camina apresurada hasta el espejo más cercano de la red, atrapándose más, dejando atrás una mesa llena de pelos rizados en sus puntas que apartará más tarde, y descubre zonas despobladas en sus párpados enrojecidos. Se mira más de cerca, encuentra los poros por los que parece emerger algo, hace un cálculo rápido. Mientras llora, se prepara para luchar ese tiempo. "Sólo ese tiempo", se dice, "Luego estarás bien".
Pero se miente. Necesita mentirse. Sabe que aunque logre tener unas pestañas tan preciosas como las de Trik, ésta siempre puede aparecer a su espalda y tomar con todo su característico cariño sus manos de nuevo.
Se maquilla con lápiz de ojos negro a la mañana siguiente, tras haber deseado inútilmente al despertar que Morfeo haya mejorado el asunto. Cubre las áreas huecas a base de pintarlas. Sus ojos, naturalmente grandes, empequeñecen. Es el efecto del maquillaje que necesita para evitar sentirse violentada, observada, insegura cuando camina por la calle; y se mezcla con la hinchazón de sus párpados, que se recuperan del asalto de anoche.
El resultado es convincente en el espejo, pero aún con esas, Trik la acompaña a cada ocasión que los ojos de la chica chocan con los de alguien. Se refleja en los de esa otra persona y pregunta: 

"¿Crees que se dará cuenta?"



2 comentarios:

  1. Yo me daré cuenta y daré dulces besos en los ojos de la chica sin pestañas para que sepa, que tenga claro, que puede contar conmigo.
    Ha sido sobrecogedor leer esta entrada. Ganas de abrazarte aumentando.
    Besos,
    C.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te va a saber a lápiz :P Pero vamos, que yo de mimos no me quejo nunca, sean abrazos o besos.
      Muchas gracias por tu apoyo, guapa, y por comentar y leer. Eres estupenda.
      Un abrazo muy fuerte.

      Eliminar

¡Eh! ¡Ten cuidado conmigo! ¡Tengo una pierna! ¡Y puedo atacarte con ella en caso de no ser respetuoso en tu comentario! Así que vete con ojo...