8 dic. 2015

Adiós momentáneo, quizás, hasta luego eterno.

A veces sueño que hablamos por Whatsapp. 
A veces miro la última conversación -todavía no me atrevo a borrarla.
A veces me pregunto si sigo sentada en ese banquito, o a las puertas del VIPS, mirando cada poco en direcciones por las que podrías aparecer. 
También me pregunto si, como te dije, tengo tiempo y paciencia infinitos. 
Y es que hay veces en las que me levanto y me voy y me permito ir a otros VIPS, otros banquitos, compartir otras películas, otros vídeos, otras risas. Siquiera es buscando un sustituto, sé que nadie es ni será como tú. No es un problema.
Durante un tiempo sí lo fue. 
Ya no. 
Aunque a veces me da pena y por eso creo que todavía espero, sentada, a que vengas con tus prisas y te excuses y pueda atacarte, ya sabes, de broma y riamos como siempre, pero sé que no.
Soy pesimista en esto, lo siento.
Cada vez que dejo de esperar, lo hago durante más tiempo.
Cada vez que espero, aguanto menos.
Apenas apareces ya por mi cabeza y apenas me parece triste.
La gente viene y va.
Tú te has ido, y aunque no sé si volverás, yo de momento me levanto 
y                                                            
me dejo                          
 ir.      

1 comentario:

¡Eh! ¡Ten cuidado conmigo! ¡Tengo una pierna! ¡Y puedo atacarte con ella en caso de no ser respetuoso en tu comentario! Así que vete con ojo...