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26 jun 2014

Veintiséis de Junio, parte 2 - La vulnerabilidad en la desnudez

Hace unos días, me crucé con un chico. Iba pensando en escribir una entrada para este blog, construyendo las frases y todo lo que quería plasmar en mi cabeza. La lluvia caía, la música sonaba en mis oídos junto con las gotas estallando en el suelo, las puntas de goma de las Converse repelían la humedad, mi abrigo y mi gorra de tela se empapaban... y yo estaba sumergida en mi mundo cuando me dio por levantar la vista un instante.
Y pasó aquel chico, con sus pantalones apretados, un poco más alto que yo, unas deportivas, una chaqueta de estilo béisbol y una gorra cualquiera. Escuchaba música, como yo. Llevaba las manos en los bolsillos, como yo. Me miró un instante a los ojos. Miradas chocando una vez más ese día, como con tantos otros desconocidos. Pero hubo algo distinto en sus ojos. Leve soberbia, quizás. 
Giré un poco la cabeza para ver cómo se alejaba, y en ese momento, pensé dos cosas a la vez: la primera, que a qué venía esa actitud, y la segunda, que cómo sería sin toda su ropa puesta - porque, para qué negarlo, tenía su atractivo.
Y los dos pensamientos se mezclaron en uno: ¿qué somos cualquiera de nosotros una vez desnudos?
Todo lo que expresamos, cubrimos y aparentamos con la ropa se borra. Se muestra un cuerpo humano como el del resto de la gente, porque no nos sintamos especiales, tampoco tenemos cuerpos tan distintos. De pronto ahí están nuestros defectos, nuestras inseguridades. Nuestra actitud, la que tenemos con ropa, se desvanece. Poco queda de ella, porque de pronto hay cosas de las que avergonzarse, hay cosas que nos hacen iguales a los demás, que nos hacen vulnerables. Los animales tienen su pelaje, nosotros, ¿qué tenemos? No hay nada que cubra nuestras cicatrices, nuestras estrías, nuestras verrugas, nuestras grasas o lo que sea que tengamos. 
Y tampoco hay nada que proteja nuestro cuerpo de un golpe. La desnudez es la vulnerabilidad extrema. Podrían atacar nuestra moral señalando algún defecto, podrían atacar nuestra integridad física con cualquier golpe. 
Por eso nos escondemos bajo capas de ropa. Por eso tapamos con nuestras manos lo que podemos si, cuando vamos a darnos una ducha, alguien entra inesperadamente en el baño. Por eso buscamos bañadores que oculten esto o aquello. Por eso, incluso, nos sentimos incómodos durmiendo o andando desnudos por nuestra casa aún sabiendo que no hay nadie que pueda vernos.
Siempre he sido una persona con mucha autoestima, aun así. Siempre me he visto bien en el espejo, y aun con esas, veo mis defectos. Aun con esas, cuando voy a la piscina y estoy en bikini, temo que alguien pueda decir algo sobre dichos defectos. Aun con esas, estuve terriblemente nerviosa aquella vez en la revisión médica de los catorce años cuando tuve que quedarme en ropa interior.
Todo lo que aparento con mis vaqueros, mis Converse, mi sudadera y mi gorra... o en verano con mis camisetas anchas de grupos y mis shorts o pantalones anchos... ese estilo despreocupado y cómodo pero un tanto macarra, a veces... todo eso... se esfuma en esos instantes. Mi vulnerabilidad se muestra, y paso de tener una postura claramente firme a estar más insegura.
Así que... ¿qué más darán, chaval de la gorra, tus miradas altivas si desnudo frente a mí temblarías tanto como yo desnuda frente a ti?

8 mar 2014

Ocho de Marzo - Qué gran país.

¿Qué dice Europa? ¿Qué dice Merkel? Y el banco central europeo, ¿qué dice? Los franceses, ¿qué hablan de nosotros? Los que tienen el poder, ¿qué quieren que hagamos? 
País de sumisos, país de decir las cosas con la boca pequeña, país de injusticias, país de corrupción, país de temer alzar la voz, país de pueblo más que separado. 
Dicen, ellos dicen, que tenemos una tasa muy alta de fracaso escolar. Tenemos que mejorar eso. Hagamos unos estudios más sencillos, sí, que sean muy fáciles. Hagamos que aquellos que no tienen buena mente para los estudios tengan una vía alternativa, esa cosa llamada "diversificación", donde los exámenes se aprueban leyendo el tema una vez, y cuenta lo mismo, como el mismo título, que el de un estudiante normal.
¿Invertir en mejoras en la educación, dices? No, no tenemos dinero, recuérdalo. La crisis. No necesitamos mejores profesores, para nada, ni necesitamos motivar mejor al alumnado, ni buscar una educación donde el examen no sea un 90 o un 80% de la nota, pidiendo a los alumnos que memoricen cientos de páginas de ocho asignaturas distintas para vomitar todo lo "aprendido" en el examen, y que lo olviden un par de días después.
El problema son los chavales, que están mal. Que son inmaduros. El problema es de ellos, no del sistema educativo. Este sistema permite aprender, ¡claro que sí! Por eso luego nos sorprendemos por el nivel de cultura general de los adolescentes. Nos sorprendemos de que no sepan el año en que Colón llegó a América, ni que sepan el año en que finalizó la dictadura de Franco, que no tengan ni idea de la tabla periódica, que no sepan quien es el ministro de no sé qué, o cómo funciona el sistema político español, o que no sepan situar el río Tajo.
¡Nosotros lo estamos haciendo bien! Es su culpa. Es su culpa por no aprender con nuestro magnífico sistema. Ellos son los que no lo aprovechan. Prefieren irse, todos ellos sin excepción, a botellones. Prefieren fastidiar sus mentes y cuerpos en crecimiento bebiendo hasta vomitar, drogándose. O enganchándose a internet, a los videojuegos. Prefieren darse al sexo, al exceso, a las sustancias. ¡Pero nosotros no tenemos la culpa! 
¿Qué dices? ¿Que hay series de televisión que no deberían ser un ejemplo pero lo son? ¿Cuál dices? ¿Física o Química? No, es una serie, solamente. No tiene ningún efecto. No, no, no importa que esté dirigida a un público adolescente. Por eso haremos que esté situada en un instituto, que sus estudiantes sean todos una panda de ineptos que se rebelan contra los profesores a pesar de que estos no son mala gente, por eso haremos que haya romances, y drogas, y embarazos no deseados, y borracheras. Y mostraremos, para ellas, a los chicos sin camiseta; para ellos, a las chicas en bragas o en sujetador, o totalmente en ropa interior. Y habrá sexo, ¡sexo a montones!
Pero eso no tiene nada que ver. Nosotros no proclamamos esas cosas. No, proclamamos ser racionales, no dejarse llevar. Porque eso no es guay. Por eso es la serie de moda. Porque no es guay. En realidad es una sátira. Una sátira en vuestras caras. Degradar lo que sois.
Nos reiremos de vosotros si no sois así. Si os gustan otras cosas, seréis considerados extraños. ¿Manga? Qué friki. ¿Lectura? Menudo empollón. ¿Cine? ¿Ese qué se cree? ¿Un entendido del tema? ¿Danza, canto, artes plásticas? No tendrá futuro. 
Proclamamos que es malo que os droguéis, que os deis a los vicios. Pero si no lo hacéis, seréis considerados extraños, raros en el mal sentido. ¡Vuestros propios compañeros se reirán de vosotros!
Así que engullid. No penséis. Engullid televisión, series absurdas. Chicas, desead una y mil veces el amor verdadero. Desead un chico guapo y fornido que aunque sea un capullo con vosotras acabe por enamorarse y os quiera. Desead un cuerpo perfecto que no tendréis jamás porque no existe tal perfección. Comprad y leed esas revistas de belleza femenina. "¿Cómo gustar a un chico? ¿Qué prendas son las más detestadas por ellos? Trucos para ponerse morena". Desead eso para el resto de vuestras vidas, como si fuera el objetivo de toda mujer.
Y chicos, aquí tenéis deporte y mujeres semidesnudas. Aquí tenéis lo que se supone que tenéis ser. No ocultéis lo que pensáis, pero sí lo que sentís. No expreséis vuestros sentimientos, jamás, o seréis tachados de afeminados, como si los sentimientos fueran algo meramente femenino. Vosotros debéis ser moles de piedra. Por eso en las series os pintamos como capullos. Jugad al fútbol desde niños, no os sentéis a hablar con vuestros compañeros de clase. Eso es de gays. 
Y para los dos, aquí están vuestras carreras soñadas. ¡Chicas! ¡Sed profesoras, sed enfermeras, sed farmacéuticas, sed peluqueras! ¡Chicos! ¡Sed científicos, sed ingenieros, sed informáticos, sed abogados!
¿Qué decís? ¿Que queréis estudiar literatura, filosofía, psicología, bellas artes? ¡No! ¡Eso no tiene futuro! ¡Estudiad algo para la sociedad, algo que nos valga, algo de provecho! 
Ahora decís que no hay futuro. Que sois la generación de la que se espera menos que en la generación de vuestros padres. Que no importa lo que estudiéis pues acabaréis en restaurantes de comida rápida con el título bajo el brazo, o cambiándoos de país para labrar vuestras vidas.
Pero no es nuestra culpa. Nosotros hemos hecho lo que debíamos hacer, porque todos sabemos que es lógico facilitar los despidos para que el paro deje de aumentar, ¿verdad? Todos sabemos que lo mejor para salir de la crisis es congelar y bajar los sueldos, subir las facturas, aumentar el IVA. Eso hará que el mercado fluya, que la gente compre, ¿verdad?
Todos sabemos que esta crisis es vuestra culpa. Vivisteis por encima de vuestras posibilidades. No, no importa todo lo que hemos robado nosotros, no importan nuestros impuestos yendo a paraísos fiscales, no importan nuestros viajes siempre en primera clase, ni el gastarse millones de euros manteniendo a una casa real cada día más innecesaria y menos popular. ¡Fue vuestra culpa! ¡Por confiar en los banqueros de siempre! ¡Por confiar en nuestras palabras de que todo iba bien! ¡Por querer invertir en casas y endeudaros!
Pero no os dais cuenta, no comprendéis. Sólo sois el pueblo llano. Vosotros no sabéis nada, en realidad. Nada de lo que ocurre. 
Por eso dejaremos que os manifestéis, pero nos iremos cansando poco a poco. Diremos que nos sentimos acosados. Iremos restrigiéndoos más, mentiéndoos más miedo. Mostraremos en las noticias constantes cargas policiales: gente sangrando, gente con brechas en la cara, una mujer que se quedó sin un ojo. Y diremos que es vuestra culpa, que sois violentos. Que tenemos que pararos los pies. Diremos en los medios que quemáis cubos de basura, que rompéis escaparates. Diremos que esa no es manera de manifestarse ni reclamar derechos, y así cerraremos más el círculo.
Y haremos que os enfrentéis entre vosotros. Os separaremos en muchos pequeños grupos que nunca se pondrán de acuerdo, y valdrá cualquier cosa para separaros. ¡Adolescentes, odiad a los adultos! ¡Adultos, odiad a adolescentes y ancianos! ¡Ancianos, odiad a los adolescentes!
Catalanes contra madrileños. Todos contra los madrileños. Todos contra los catalanes. Y todos los vascos son terroristas. Odiadles, odiadles.
Derecha contra izquierda. Los de centro, son indecisos. La guerra civil sigue latente, igual que la dictadura. Fue culpa de los otros. De los del otro bando. Nunca culpa de los vuestros.
¡Odiad a los de vuestro propio grupo! ¡Frikis contra canis! ¡Mujeres contra hombres! Odiaos, odiaos. Odiaos entre vosotros. Dejad que palpite en la sociedad. No os unáis, nunca, contra nosotros. No os deis cuenta jamás de las miles de cosas que os unen. Nosotros somos buenos. Nosotros os cuidamos. Seguid criticándonos de boquilla, entre vosotros, entre colegas; y luego no hagáis nunca nada. Y está bien así. Comprendemos que es más cómodo sentarse en el sillón, indignarse en casa. Amamos que hagáis eso.
Pero tranquilos. Este es un gran país. ¡Qué comida! ¡Qué gente tan simpática! ¡Qué cultura! ¡Los toros! ¡El chupa-chups! ¡Picasso! ¡Cervantes! ¡El museo del Prado! ¡Goya! ¡Qué rica historia! ¡Qué grandes fuimos! ¡Descubrimos América! 
Y bueno, ahora mirad un poquito el fútbol. El clásico. El Barça contra el Madrid. Se masca la tensión.
Ah, España, qué gran país.


25 feb 2014

¡Entrada número 100!

¡¡¡FIIIIEEEESSSSHHHHTAAAA!!!








¿Que por qué fiesta? ¡Pues porque esta es la entrada número 100 de Explosiones en la cabeza!


¡Y si estoy aquí es gracias a vosotros! Así que esta tanda de gifs, van a vuestro honor, a todos los que comentáis y seguís este blog (y Sangre sobre el pan), a todos los que leéis y no comentáis, a los que me decís cosas en privado... o simplemente a los que seguís el blog pero no leéis una caca de lo que escribo. A todos vosotros:





BUENO, ya vale de gifs. De momento. Hemos recorrido un gran camino hasta aquí, tanto vosotros, como yo. Hemos vivido historias (¿Recordáis a Sean y Lauren, de En otra vida cuando seamos gatos? Y seguro que no os olvidáis de Carol, de Día 500; de los recientes Ludwig e Yleendra; y ahora mismo estáis siguiendo Intoxicados), habéis descubierto cosas sobre mí (como que, a parte de hacer mucho el bobo, tengo un novio estupendo, soy muy friki, me gradué el curso pasado, pasé una depresión y que soy bi), yo he descubierto cosas de vosotros, hemos aprendido de lo que cada uno escribía... y todo eso, es parte de este camino. Gracias a todo eso, estamos ahora aquí, y estoy haciendo esta entrada de número redondo.
Pero no habéis visto todo el recorrido, y como no quería soltaros una moñada escrita, os la he soltado hablada. He decidido deciros una serie de cosas, con mi propia voz, y por eso aquí abajo hay un vídeo de nueve minutos (sí, un poco largo, pero al menos no es la media hora que duró la primera grabación que hice, ni los quince minutos de la segunda. A la tercera va la vencida y es lo máximo que pude resumir). 
Así que nada, aposentad vuestros traseros, poneros los auriculares y prepararos para escucharme hablaros durante nueve minutos mientras veis un vídeo más o menos cutrecillo que he hecho para no aburriros mucho.



Y bueno, yo después de esto, no tengo mucho más que deciros.
Que gracias, de nuevo. Que se me ha olvidado mencionar a muchos (Eternal Fighter, Teeburu Coriso, María, La Otra, Borya_14...), que sois de lo mejor que podría ocurrirme, y que os debo muchísimo. 
Sois todos vosotros gente maravillosa y os merecéis de lo mejor. Me siento muy afortunada de teneros a mi lado, muy halagada de que invirtáis vuestro tiempo en leer lo que escribo e incluso comentarlo. 
De todo corazón, gracias.

Y bueno, ahora ya dejando a un lado tema sentimental, ya sabéis por qué publiqué Intoxicados ayer (lunes) en lugar de hoy, cuando el día de subida normal es los martes. 
También, por cierto, si os ha molado el tema de que me grabe, podéis decírmelo xD "Misora, tíah, haz más grabaciones"; porque me las apañaría para hacerlas. Si no os ha molado, tiradme tomates y todo solucionado.
En fin, no tengo mucho más que añadir. Sólo que un fuerte abrazo para todos y que si hemos llegado a cien, podemos llegar a mil ;)



28 ene 2014

Veintiocho de Enero - Fallando el reto

Bueno, he fallado. El reto era entrada diaria y ayer no pude subir porque tuve un día muy ajetreado y encima cuando volví a casa me encontraba mal - de hecho, hoy estoy enferma.
Pero qué se le va a hacer. Igualmente seguiré con ello. Es una experiencia que me está gustando mucho.
Por otra parte, quería proponeros algo en lo que podéis participar: me gustaría escribir una entrada a la semana en la que vosotros eligierais el tema de la misma mediante comentarios. Me gustaría proponeros temas a vosotros, en plan tres o cuatro, cada semana y que votarais, pero creo que eso os quita libertad de elección. Entonces, simplemente me comentáis el tema del que queráis que escriba (yo que sé, algunos de mis personajes, sobre mi vida... o sobre temas más fuera de mí, tipo, qué sé yo... las patatas fritas. Es que me da igual. Podéis ir también a temas serios, como el bullying. Lo que queráis, de verdad). O también podéis hacerme preguntas de cualquier cosa, algo que os interese saber de mí o algo en lo que penséis que tengo más experiencia (escritura, por ejemplo, aunque tampoco sé si tengo más experiencia que vosotros) para que os resuelva vuestras posibles dudas.
De hecho, si el blog crece y también lo hace mi Twitter, me encantaría hacer algo de preguntas y respuestas. Sería muy chulo. Pero de momentos somos una familia pequeña, así que... 
En fin, pues nada más. Que me propongáis temas o me hagáis preguntas (o ambas cosas) y elijo uno (o varios) y hago una entrada semanal teniendo en cuenta lo que me propongáis ^^
¡Un besote para todos! Y muchas gracias a Deivid, Cgm y Pao D'Cid por comentar :)

26 ene 2014

Veintiséis de Enero - Jóvenes del primer mundo

El otro día hablaba con un amigo. "Todos mis amigos tienen algún tipo de trastorno mental o sufrieron acoso escolar", me dijo, y le creí sin plantearme un segundo que quizá exageraba. Le creí porque a mucha gente que conozco le pasa lo mismo. Cierto es que a otra gente no, pero puedo observar a mi alrededor una falta de paz interior, de estabilidad mental - me incluyo, o incluía, no lo sé.
Esto no quiere decir que mis amigos o mis conocidos sean locos desquiciados. Son gente normal y corriente, gente divertida y agradable con cosas que ofrecer al mundo; y aún así muchos no están lo que se podría decir "bien".
Vivo rodeada de deprimidos, de gente con déficit de atención, de hiperactivos, de marginados durante su infancia u adolescencia, de sufridores de ansiedad, incluso conozco a algún abusado sexualmente, lo cual obviamente deja traumas. En general, vivo rodeada de gente traumatizada por unas cosas u otras, o que sufre alguna enfermedad mental.
Y mi pregunta es: ¿por qué? ¿Cuál es el motivo de tanta tristeza y sufrimiento? Cada uno tendrá los suyos, pero no pregunto por eso, pregunto el motivo general. ¿Cómo puede ser que gente del primer mundo lo pase tan mal? Todos nosotros vivimos en familias con economía estable, tenemos padres que nos quieren, hemos recibido una buena educación, nos hemos rodeado de amigos con los que reír y en los que apoyarnos para llorar, tenemos talentos diferentes que nos hacen únicos, incluso algunos tenemos parejas que nos necesitan y a quienes necesitamos. Hemos crecido en países sin guerra, en tiempos de bonanza, vivimos en un mundo libre donde puedes llegar a ser lo que quieras sin prácticamente ningún impedimento, venimos de familias que respetan nuestras opiniones y opciones. Y aún así, crecemos para llegar a una juventud llena de sufrimiento, y no sólo eso, si no en infancias plagadas de infelicidad.
¿Cuál es el problema? ¿Acaso se nos prometen cosas a las que no podemos llegar? ¿Se nos promete un futuro esplendoroso a través de películas, series, revistas, palabras de conocidos; y luego al ver la realidad nos hundimos? ¿Se nos cría en tanta bondad que el choque con la maldad es tan traumático que nos hace crecer en tristeza? ¿Crecemos con la idea de que somos importantes y al descubrir que no somos más que motas de polvo en el universo no podemos soportarlo y comenzamos a odiarlo todo? 
Por supuesto, sigo hablando de los motivos generales. De los de la "sociedad", no de los personales. Es algo que simplemente no comprendo. No entiendo cómo hay tanto joven que, en lugar de comenzar a alzar el vuelo para despegar, mirando al futuro como algo brillante; ve su futuro, o el mundo, tan negro que comienza a destrozar sus propias alas. No entiendo cómo en un mundo supuestamente lleno de oportunidades nosotros sólo vemos muros que nos impiden avanzar.
¿Qué son esos muros? Se les podrían poner nombres: "sociedad", "miedo", "traumas", "autoestima", "promesas incumplidas", "complacer", "falsas creencias"... y luego otros, dependiendo de la historia de cada persona.
Pero, ¿de dónde surgen? ¿Surgen de la actual crisis que ha hecho que nuestro mundo "perfecto" se tambalee y se vuelva oscuro? ¿O acaso ese mundo jamás fue perfecto? ¿Acaso el primer mundo no es el mejor? ¿No estamos por encima de los países subdesarrollados o en vías de desarrollo? ¿No se supone que deberíamos ser felices? ¿Por qué no lo somos? ¿Por qué nos hundimos cuando hay gente que mataría por estar en nuestra piel? 
Mi respuesta a todo esto, a todo lo escrito, es que se nos hace creer cosas que no son. Nos hacen creer en, digamos, Papá Noel cuando no existe, y cuando vemos que no existe, todo nuestro mundo y todo lo que habíamos construido en base a él se derrumba, se hace añicos, y acabamos sin esperanza, sin saber qué hacer ante un mundo tan cruento en ocasiones, ante un mundo tan complicado. No aceptamos lo que somos, ni lo que nos rodea. Buscamos la perfección en todo cuando no existe. Buscamos la felicidad en lugares erróneos.
Y al final así acabamos. Algunos yendo al psicólogo, otros saliendo solos de lo suyo, y otros sufriéndolo día a día sin saber qué hacer. Acabamos afirmando que la mayoría de nuestros amigos tienen algún tipo de trastorno mental, y lo decimos sin titubear, sabiendo, además, que la persona a la que se lo decimos lo creerá porque seguro que le pasa parecido.

25 ene 2014

Veinticinco de Enero - Madrid

Que amo tus calles.
Que tienes un Kilómetro Cero en el que uno se siente importante al situarse en él.
Que cada una de tus estaciones es bella.
Que el Retiro es, realmente, un descanso.
Que quien llega, te comienza a amar.
Que nadie nunca te conocerá del todo.
Que los turistas caen en tus brazos nada más comenzar a explorarte.
Que puedes ser bohemia, o puedes ser fiestera.
Que cualquier banco es bueno para sentarse y charlar.
Que tienes lugares escondidos tan bellos como los conocidos.
Que nos vuelves locos.
Que todos vamos deprisa aún sin tenerla.
Que tienes toda mi vida.
Que no necesitas más.
Que lo eres todo.
Que lo tienes todo.
Que tu ausencia de mar no es un problema.
Que lo compensas con tus piscinas, con tu cultura y tus gentes.
Que lo compensas con el edificio Capitol, con el Fnac de Callao, con lugares en los que reunirse a cada paso, con tu Museo del Prado, con tu Historia, con lugares encantados y artistas callejeros.
Que tu metro es el mejor del mundo.
Que eres bella hasta por debajo, hasta por los túneles.
Que albergas extremos y medios.
Que en ti convivimos todos los colores y razas.
Que todas las ideas chocan, normalmente en Sol.
Que aún así no es demasiado violento.
Que podría ser mucho peor.
Que eres para todos.
Que eres mía, y suya, y nuestra.
Que quiero vivir en un ático, un ático con terraza, para asomarme todas las mañanas al despertar y verte.
Que cada año me descubres cosas nuevas.
Que eres grande, y a la vez, pequeña.
Que todos los caminos conducen hacia ti.
Que en verano, puestos de helados; y en invierno, puestos de castañas asadas y gofres calientes.
Que haces que un día normal sea bello sólo con observarte.
Que albergas tanta vida, y tanta muerte.
Que mi grupo de amigos se crió en ti.
Que el amor más intenso para mí surgió en tus calles.
Que me has visto crecer.
Que una boca de metro puede significar demasiado si es tuya.
Que tu cielo es más azul que el de cualquier lugar.
Que tienes mucho que ofrecer, y mucho que robar.
Que tu McDonalds de Ópera es siempre socorrido.
Que si fueras persona, serías una mujer ya saliendo de la treintena, de curvas sinuosas, ojos color verde neón, cabello caoba, pestañas retocadas con algo de maquillaje, labios finos y pintados de un rojo que tira a marrón.
Que serías elegante hasta con una mierda en el hombro, que por las noches te vestirías con apretado vestido negro y te alzarías en no muy altos tacones.
Que vivirías en un cuchitril acogedor, bien decorado.
Que tus autobuses guardan besos, y risas, y lágrimas, y una leve borrachera.
Que a ratos eres música, a ratos eres fiesta, a ratos eres metrópoli, a ratos eres cultura, a ratos deporte,
a ratos violencia, a ratos verdad.
Que tus heavies de la Gran Vía.
Que aquí se toman las decisiones importantes.
Que creas gladiadores.
Que a veces pienso que no te conozco y me demuestras lo contrario.
Que intoxicas.
Que contaminas.
Que inspiras.
Que eres mi ciudad.
Que vivo enamorada de ti.
Que nací en ti,
y que moriré en ti.

24 ene 2014

Veinticuatro de Enero - La nada del cuerpo sin la mente

Sinceramente, ¿qué es un cuerpo sin una personalidad? Da igual si eres la chica más guapa sobre la faz de la tierra,  con las piernas más bonitas y suaves, y las curvas más sinuosas que podrían llevar a la perdición a cualquiera si luego tu personalidad es horrible, o tu moral. Da igual que seas tremendamente atractiva si luego te dedicas a ser falsa con la gente, a criticar a las espaldas, a odiar, a comportarte como una mala víbora, a manipular, a ser hipócrita, o a creer en cosas del siglo pasado, como que la homosexualidad es mala. Pero es que ni eso. Simplemente si no puedo tener una buena conversación. Qué sé yo. ¿De qué me sirve a mí ver que estás tan buena si luego no tienes nada más a parte de eso? Si después no tienes una mente de la cual enamorarme, tu cuerpo queda algo así como anulado para mí, por mucho que pueda atraerme. Porque me importa más la persona que el cuerpo que la contiene, y si alguien me parece mala gente, dejará de resultarme atractivo.
Y lo mismo me pasa con los hombres. Me da igual que sean altos, de espalda ancha, fuertes, con manos bonitas y ojos intensos. Me da absolutamente igual si luego descubro que son misóginos, o chulos, o que se toman a mal las bromas, o que son incapaces de hablar conmigo de algo más allá de lo que hicimos la semana pasada, de sexo y de pasarlo bien. Me gusta estimular mi mente con buenas conversaciones, con cosas interesantes. Lo trivial, obviamente, no me importa. Me agrada, está bien; pero para caer en los brazos de alguien necesito más a parte de eso. Necesito más a parte de un cuerpo bonito y la típica charla. Necesito que esa persona tenga una personalidad y una mente interesantes.
Así que a la porra. A la porra con buscar perfección física, aunque sin abandonarse, claro. Todos tenemos nuestras cosas por el cuerpo, cosas de las que nos sentimos inseguros. Y es mejor tener una gran personalidad o una mente interesante que limitarse a lo físico. Podemos compensar, incluso, el físico con la personalidad. Realmente se puede. Gente normalita que luego es tan divertida, o tan inteligente, o tan buena persona; que acaba por conquistar los corazones de los demás. Yo que sé. Esas cosas pasan a diario.
Porque, sinceramente, ¿quién aguantaría estar en una relación con alguien muy atractivo pero gilipollas? Nah, si queremos algo duradero, amor de verdad y esas cosas, se necesita algo más que el cuerpo. Está más que demostrado. Al fin y al cabo, nuestros padres no son tan guapos (en general), y aquí estamos nosotros como prueba viviente de que se quieren o que alguna vez se quisieron. 

23 ene 2014

Veintitrés de Enero - La gente que habla en el cine

Hoy os voy a contar una cosa que me pasó cuando fui a ver En Llamas al cine. Yo estaba muy contenta, ya no sólo porque quería ver la película debido a que la trilogía de Los Juegos del Hambre me gustó; si no porque iba al que considero el mejor cine de Madrid.
Para expresar mejor mi felicidad y emoción del momento, dejo aquí este gif:


Pues bueno, mi novio y yo habíamos decidido pillar algo para picar durante la película, en particular, gominolas y chuches variadas. Arrasamos en la zona para comprar eso xD


Y nada, nos lo estábamos comiendo tranquilamente antes de que empezara la peli, esperando en la sala de cine, yo mirándole así:


Y él a mí como así, haciendo el bobo y haciéndome reír:


Bueno, estábamos comiendo y comentando una revista que tienen en ese cine, que la hacen mensualmente y es totalmente gratuita; cuando de pronto oímos algo como esto (cuidado, podría dañar vuestros oídos, bajad el volumen si lo veis xD):


Y levantamos la vista de la revista en plan:

Para encontrarnos a un grupo de chavales, que parecían ser todos amigos, y que hablaban altísimo. Entonces, la chica que tenía al lado, que parecía ir con un par de amigas, dijo: "Estos seguro que son los típicos que se pasan toda la peli hablando y no hay quien les calle". Y yo, la verdad, es que pensé lo mismo que ella.

"Qué razón tiene", pensé, sin saber lo que me esperaba.

Así pues, comienza la película. Todo el mundo se calla mientras los chavales estos, que se pusieron en la última fila, siguen hablando. Yo estaba en las filas más o menos centrales y les oía, así que, imaginad. Alguien les mandó callar, y se callaron. Y yo empiezo a flipar:


Pero entonces comenzó la tragedia. Apenas habían pasado unos quince minutos de metraje cuando la chica de al lado mío, la que había comentado aquello de los chavales, le dice algo a su amiga en susurros. Y yo, pues claro, pensé que sería un comentario circunstancial, de ese momento. Craso error. A partir de ahí, comenzó una conversación de susurros que en principio decidí ignorar más o menos con esta cara:

Yo ahí en plan "bueno, no pasa nada, seguro que se callan de un momento a otro, tranquilízate".

Y efectivamente, se callaron. Recuerdo suspirar con alivio, pero entonces, a los pocos segundos... ¡volvieron a ponserse a hablar! Y esta vez, en un tono de voz incluso más alto. Para mi fue como:


Y se tiraron así toda la santa película. Se tiraban varios minutos hablando, se callaban unos segundos, y luego volvían a hablar. Llegó un momento en que hasta mi novio comenzó a escucharlas, imaginad lo alto que hablaban como que para él, que estaba a mi izquierda sentado cuando ellas estaban a mi derecha, las pudiera oír. Y los dos nos empezamos a girar exageradamente hacia ellas, para ver si se daban cuenta, en plan:


Pero o no se daban cuenta, o pasaban de nuestro culo. Al final, es que incluso oía sus conversaciones. En particular, me acuerdo de tres comentarios.
Primer comentario: "Es que tía, Peeta es tonto"
Y yo pensé: "Puede que sea tonto, pero SEGURO QUE SE CALLA EN EL CINE PORQUE SABE LO QUE ES LA EDUCACIÓN"


Segundo comentario: "Uff, tía, yo no sé qué haría si estuviera en los juegos..."
Y yo pensando: "Yo te diré lo que harías: MORIR, PORQUE CON LO ALTO QUE HABLAS, TE ENCONTRARÍAN ENSEGUIDA"


Y bueno, de pronto, se callaron. Yo le di gracias al cielo o a lo que fuera por semejante milagro, porque no me atrevía a pedirles silencio, y estaba volviendo a disfrutar de la peli, particularmente de una escena en la cual Katniss y Peeta están en plan amoroso, cuando oí el tercer comentario, que fue como si me hicieran así:


Dicho tercer comentario fue: "OOOOH, QUÉ BONITO"
 Y yo como:




Y con ganas de hacerle esto:




Además, luego dijo no sé qué, y su amiga se rió, y yo como:


Total, que seguí sin atreverme a decirles nada, y cuando por fin terminó la película, llegó mi venganza. Me giré hacia mi novio y prácticamente gritando le dije: "¿SABES QUÉ? LAS CHICAS QUE TENÍA SENTADAS AL LADO ERAN UNAS HIPÓCRITAS, PORQUE HAN DICHO QUE LOS CHAVALES DEL FONDO NO SE IBAN A CALLAR Y ¿SABES QUIÉN NO SE HA CALLADO EN TODA LA PELI? ELLAS."
Y el pobre, que no se esperaba eso, así:

"Oye, cari, ¿estás bien...?"

Pero yo me giré hacia las chicas como: 


Y ellas, que me habían escuchado perfectamente, mirándome en plan:


Y yo como:


Para mí fue como hacerles lo que había estado deseando durante toda la peli, es decir, esto:


Luego ellas se fueron y yo me quedé viendo los créditos con mi novio, que es una cosa que nos gusta hacer aunque estén los empleados de limpieza adecentando la sala.
Lo peor es que después me las encontré en el baño, pero pasé así por su lado y todo fue bien:


Así que bueno, eso. Gente que no se calla, que es hipócrita y que arruina películas.
Aunque a mí también me vale por no decirles nada. Tiene delito lo mío también, porque aguanté demasiado.
Así que nada, lanzadme un tomate a mí y a ellas... lanzadles mil. Mil millones xD.

Venga, espero que os haya gustado esta entrada :3 Muchas gracias a los que leéis mis chorradas y no tan chorradas y comentáis. Sois geniales ^^ 
¡Un besote para todos y nos leemos mañana!